"No intentes cambiar el mundo, intenta que el mundo no te cambie a ti".
Había perdido totalmente la noción de este concepto, recuerdo esa época en la que todo eran ideales, y que lo que más miedo daba en el mundo, era desilusionarte, perder la magia, dejar de ser lo que en ese momento eras, y ahora mismo al volver de un día bonito, años después, hace que con un fogonazo me de cuenta de que he perdido y olvidado todo esto..
Cuando te decía que me siento feliz contigo, no sabia muy bien a que se debía, y ahora mismo, me acabo de dar cuenta de por que. Me haces regresar al punto en el que el mundo aun no me había cambiado, no me había ensuciado las manos con sus experiencias, metido el miedo de vivir, enseñado a ser más malo para ganar. Me sorprendía que me saliera tan solo hablar de mi pasado, de una forma tan ligera....Me haces pensar mucho en esa época, esa época en la que me gustaba como era, quiero volver a leer historias que leí hace muchísimo, siento que soy capaz de sentir ese ”no sé que” que se siente la primera vez que lees un libro que te hace volar hasta Normandía, por ejemplo...En Normandía es donde esta escrito Las luces de septiembre, en la Bahia Azul, en un faro...Los faros orientan, los faros hacen que no te choques contra la tierra, guían, te mantienen en el agua...Orientan suena bien no?
Siempre pensé que te podías mantener sin que el mundo te cambiara, porque creía que esto pasaba cuando agachabas las orejas, cuando dejabas de luchar, cuando te dejas llevar únicamente por el placer, por lo fácil...creía que si no hacia todas estas cosas el mundo no me cambiaría. Pero me cambió, me cambió la rutina, la fatiga de aguantar todo hasta que dejaba de ser un problema, a fin de cuentas dejar de imaginar...

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